Drenaje linfático

El drenaje linfático es una técnica de tratamiento en el que se usa una prenda de compresión especialmente diseñada para crear una presión gradual modulada en las zonas a tratar. El tratamiento mejora la circulación, por lo tanto, el drenaje linfático ayuda a disminuir la sensación de pesadez, cansancio e hinchazón que a menudo están asociados con la retención de líquidos.

Los beneficios del drenaje linfático son la mejora de la circulación, el aumento de la eliminación de líquidos, disminución de las varices, disminución del edema y la retención de líquidos, disminución de la sensación de pesadez, cansancio e hinchazón en la zona o zonas a tratar, disminución de la aparición de arañas vasculares y la disminución de los depósitos de grasa. En definitiva, unas piernas más atractivas.

Drenaje linfático

¿Para qué está indicado el drenaje linfático?:

Si tienes retención de líquidos, lo mejor es practicar un drenaje linfático, sobre todo si ya has hecho algún tratamiento como la presoterapia. ¿Quieres saber para qué más sirve el drenaje linfático? Lee atentamente y si tienes algunos de los síntomas significa que no te vendría mal realizarte un drenaje.

  • Piernas cansadas o pesadas al final del día.
  • Presencia de arañas vasculares o las primeras etapas de las venas varicosas
  • El edema y el exceso de retención de agua o hinchazón
  • Celulitis excesivo o depósitos grasos no deseados
  • Después de la mastectomía linfedema (con la aprobación del médico solamente)
  • Pre y post liposucción

El exceso de líquido puede tener consecuencias muy negativas. Los mejores resultados se logran cuando los tratamientos se realizan de forma regular. Si bien las recomendaciones pueden variar, se aconsejan de 2 a 3 tratamientos por semana hasta lograr los resultados deseados. En ese momento será en el que se establezca un programa de mantenimiento. Si tienes dudas sobre cómo se realiza el drenaje linfático, de su efectividad, o de las consecuencias, lo mejor será que preguntes a un experto en la materia, por ejemplo, un médico.

El drenaje linfático es una técnica que se utilizar como la combinación perfecta después de haberse realizar un tratamiento de presoterapia o mesoterapia. Estos dos tratamientos ayudan a la buena circulación de la sangre y a la eliminación de líquidos de modo que realizarse un drenaje es el complemento ideal para este tratamiento.